Iba por la calle andando despacio, pensando en lo mismo de siempre. Llevaba una temporada que no iba tan mal, pero seguía acordándome de Ella muchísimo. No podía negar que la seguía queriendo como querré a pocas personas en mi vida... Y la vi. Iba preciosa, increíble, con su pelo moreno por los hombros con sus ojazos marrones verdosos mirándome. Y por un instante, volví a sentir que todo dejaba de existir. Me faltaba el aire.
- Hola - me dijo con su melodiosa voz.
- Hola... Qué tal? - Para variar, no sabía qué decir.
- Pues bien... Vengo de dar una vuelta con un amigo...
No quise pensar. Durante mucho tiempo, cada palabra que decía era cuidadosamente estudiada por todos los dobles sentidos que podían encerrar. Y estaba harto, porque lo único que conseguía era amargarme a mí mismo. Ella no me hubiera mentido.
- A tí qué tal te va? Ya se te ha pasado.. todo?
Claramente, preguntaba por cómo llevaba el haberla perdido después de tanto tiempo. Y la verdad es que estaba mucho mejor.
- Pues sí, no me va mal. Estoy animado y... hago cosas.
- Ya te lo tomas mejor?
- Bueno... fue de esas cosas en plan revelación, ya sabes.
- Sí? Qué pasó?
- Supongo que tuve.. un cambio de concepto. Me dí cuenta de que no te perdía, de que me brindabas una bonita relación de amistad, y no supe aprovecharla.
De repente tuve la fugaz impresión de que tal vez podría pasar mucho tiempo hasta que la volviera a ver, y si no hacía algo eso no cambiaría. No tenía nada que perder.
- Tal vez ahora que veo las cosas más claras podamos volver a hablar, y a confiar el uno en el otro. No me gustaría agobiarte, pero hace ya mucho tiempo que no te veo y si no te digo esto tal vez pase mucho más.
Se quedó unos momentos dubitativa, y me miró a los ojos. Poco a poco, una sonrisa se dibujaba es su preciosa cara. Me acarició una mejilla, y me dio un beso en la otra.
- Vale.
Y supe que era muchísimo más que especial, muchísimo más que extraordinaria. Por una vez, algo importante empezaba a andar bien.
servido por leo
1 comentario
compártelo
Estaba en la piscina con Unnamed. De vez en cuando íbamos a nadar un poco, y aprovechábamos para hablar de nuestros temillas. Siempre le hablaba de todo lo que echaba de menos a mi exnovia, y de que me apetecía muchísimo verla y estar con ella.
- Sabes cuál fue tu problema? - me dijo.
- Cuál?
- Que te dedicaste a obsesionarte con ella, a pensar mil maneras imposibles de convencerla para que volviera contigo mientras que tenías que haberte dedicado a afianzar la bonita amistad que teníais. No tenías que haber hecho nada, sólo haberte portado como siempre.
Para no variar, tenía más razón que un santo. En su día, me dediqué a agobiarla, a molestarla, a recordarla todo el tiempo que no quería que me olvidara. A comportarme como un auténtico gilipollas. Mirando atrás, me doy cuenta de que me encantaría que en de aquellos días tuviera menos cosas por las que arrepentirme, y más buenos momentos que recordar.
Mientras sentía el agua fluir a mi alrededor, con sus sus sospechosos cambios de temperatura repentinos, me dí cuenta de que en aquellos momentos actué según mis sentimientos. Estaba rabioso, impotente, perdido. Me he traicionado a mí mismo muchas veces, y estaba harto de hacerlo. Tenía que reconstruir mi vida, y ya era hora de empezar.
Había hecho bien? Había hecho mal? Desde mi punto de vista, había expresado mis sentimientos. No era malo. Pero la había hecho mucho daño. Eso era muy malo. El bien y el mal eran conceptos difusos, demasiado subjetivos. El no hacer "lo que está bien" sólo me había llevado a traicionarme a mí mismo. Qué estaba bien? Qué era lo malo? Cuál era el camino a seguir? Me había pasado toda la vida siguiendo un camino que había acabado en decepción y dolor. Qué significaba para mí ahora el bien y el mal? Nada.
Tal vez, podría haber actos que hiciesen sentir placer, y actos que hiciesen sentir dolor. Ying, y Yang, blanco y negro, Bien y Mal... 0 y 1.
Jamás he sido capaz de distinguir la escala de grises de las cosas. O sí, o no. Lo he intentado a lo largo de mi vida, pero soy incapaz, mi lógica no me lo permite.
Pero era tiempo de dejar de analizar cada palabra, cada momento, cada pausa entre las sílabas. Analizarlo todo y no dejar de plantearme el existencialismo universal sólo me llevaba a abstraerme de lo realmente importante, lo que pasa mientras pienso, digo y hago gilipolleces: mi vida. Bastante caro me había costado. Ya era hora de disfrutar... Y de intentar recuperar algo importante.
- Tú tú.
- Qué.
- Te hace que nos vayamos a París en semana santa?
- A París? - Esto me traía bonitos recuerdos de sueños que no se cumplirían.
- Y a Amsterdam.
- Joder, qué viaje es ese?
Con una amplia sonrisa, Unnamed calló como si guardara un gran secreto.
servido por leo
sin comentarios
compártelo
Era tarde, hacía rato que había llegado del instituto, y estaba en el ordenador mirando el correo. Hacía muchísimo tiempo que Ella no me escribía nada, y era algo que me apenaba mucho. De vez en cuando, miraba los mails antiguos, aquellos en los que me colmaba de palabras bonitas y de vez en cuando me mandaba alguna foto, en las que salía preciosa. Prefería centrarme en las fotos de las primeras veces que quedamos, en las que por fin podíamos estar cerca y besarnos como los dos enamorados que éramos.
Me quedé mirando esas fotos un largo tiempo, recordando la historia más bonita que jamás he conocido. Cada uno de los pasos de nuestra relación, todo lo que habíamos aguantado, aprendido... Habíamos crecido mucho.
En aquellos momentos, el vernos alimentaba nuestros días... Hasta que ella se cansó de que fuera así.
"El día que nos separemos, serás tú quien me deje"
Siempre la decía eso... Y acerté. Y verla seguía alimentando mis días, pero no los suyos. Ella se había olvidado de mí muy rápido, y yo me había dado cuenta de que muy pocas cosas son importantes. Muchas veces, realmente pocas. Ya no tenía una meta a la que llegar.
Y justo me dejó cuando las cosas estaban a punto de ponerse mejor, cuando podría verla más a menudo, cuando podría pasar muchísimo más tiempo cerca de ella...
Justo cuando las cosas iban a empezar a ir bien, fueron mal del todo.
servido por leo
1 comentario
compártelo
Abrí los ojos de repente. Estaba tirado en su cama, en mi cuarto. No tenía ni puta idea de cómo había llegado allí. Aquella noche, el pedo fue monumental, y eso que tenía clase a la mañana siguiente. La resaca acompasaba a la noche anterior: No podía ni moverme.
Y como siempre que me levanto por las mañanas, resacoso o no, me arropé un poco más y cerré los ojos.
Empecé a pensar qué iba a ser de mí. Últimamente primaban dos cosas en mi vida: El sentimiento de ser pequeño, y qué coño pintaba yo en toda esta mierda que es la vida. Las dudas existencialistas llevaban mucho tiempo acechando, pero por fin me cogieron sin un palo al que agarrarme.
Me sorprendí gratamente aquél día que nada más despertarme, mi mente me hizo una pregunta.
"Si esta fuera la vida que querrías llevar, de verdad harías lo que vas a hacer hoy?
En aquél momento me contestó ella misma: No. Y empecé a pensar qué coño pasaba en mi vida, porque ningún día contestaba "Sí".
Hacía unos días, había tocado fondo. Me había traicionado a mí mismo, a todos mis principios, lo que yo creía que era bueno y correcto. Estaba hundido, y era una posición privilegiada, porque podía seguir todos y cada uno de los pasos que había seguido hasta entonces, ser un buen chico. O podía hacer lo que me saliera de los cojones, y que le follen a todo.
Total, qué iba a perder? Ya había demacrado todos los principios que habían regido mi vida hasta entonces, y ahí estaba. De qué servía llevar una vida recta y honrosa si no la disfrutabas?
Porque esa era otra, el royo existencialista. La sensación de vivir porque sí, sin disfrutar de la vida, sin un sentido. Si no crees en Dios, esta vida es todo. Si es todo, no es una prueba, por lo que no hay que portarse bien por La Ira Divina (copyright). Por lo tanto qué razón hay para no ser un puto psicópata? Pues la verdad, la razón había sido que el resto de la gente no estuviera mal. Pero la realidad era que me importaba bastante poco la mayoría de la gente. Tenía asumido que el ser humano en sí, era egoísta, vengativo, etc... Muchas de esas sensaciones yo no las padecía, o las había inhibido hasta tal punto que ni las notaba. En fin, que si había que mentir, se mentía, porque la vida de nadie depende de la mía. Sabía que ese modo de pensar venía de alguien, que me lo estaban pegando. En fin, que tenía claro que tenía malas compañías, y que me estaba haciendo un cabrón. Que me quería comer el mundo, y quería volver a ser quien era. No me gustaba sentirme una mota de polvo, poco importante, pisable. Esa mañana, era una mierda, y tenía que dejar de serlo. Me jodía que las cosas fueran como fueran, que me hubieran quitado lo que yo más quería, que quien más me importaba quisiera olvidarme y ya no me tuviera en cuenta. Estaba hasta los cojones de ser el último mono, de que me comieran y a mí no me diera tiempo ni de buscar la presa.
Escuché la voz de Unnamed en la puerta.
-Tú, levántate que hoy es San Canuto tío!
-Joder, ya estás aquí?
-Claro tío, a ponernos ciegos!
Me quedé un rato sintiendo la cabeza latir. Algo de beber me vendría bien. Además, eran las 9, y no había desayunado.
-Sabes qué pasa cuando eres bueno? - le dije al cabrón.
-Qué?
-Nada.
servido por leo
1 comentario
compártelo
En toda la historia del blog, se han podido observar momentos buenos, y momentos malos, el sí, y el no, el blanco y el negro. Pero siempre ha quedado una cosita por tratar que no había llegado hasta ahora: el Adiós.
Y es que me ha llegado el momento. Después de tanto tiempo, de penas, de alegrías, de muchas lágrimas, y mucha ilusión, la rosa más bonita se me ha marchitado.
"Es mejor viajar con ilusión, que llegar al destino"
Proverbio japonés.
El momento en el que regresas a la soltería es más que nada, confuso. Porque cuando llevas tanto tiempo como yo fuera de ella, ni siquiera recuerdas todo lo que aquellos acarreaba.
"Tio, pero ahora puedes salir de fiesta, puedes disfrutar por ahí con tus amigos, no tienes que dar explicaciones a nadie"
Ya. Pero yo ya disfrutaba de todo eso. Yo ya iba y venía, y disfrutaba de mis salidas por ahí. Mi vida tendía a la perfección.
Y de repente, crack.
"Hemos ido demasiado rápido"
Sí... de eso también me dí cuenta hace tiempo. Y no tenía miedo a lo que venía, de hecho, tenía muchísimo interés en ver cómo sería el futuro.
Una vez has asumido el pastel que te viene, viene lo peor. Pensar.
Lo primero de que me dí cuenta es de que no soy más digno que ninguno de los mataos que han intentado que mi novia me ponga los cuernos con alguno de ellos, no. En el momento en que te largan, un es tan matao, y tan desesperado como cualquiera. No quieres perder algo tan importante.
Aquí entra el principio de supervivencia. Lo que he descubierto de esto es que no sólo quieres sobrevivir, si no que además quieres sobrevivir con lo mejor. De la misma forma que no quieres perder la vida, no quieres perder nada, y menos aún ser rechazado. Por tanto no sólo soy matao, soy egoísta.
De dónde salen los celos? Por qué vienen? Creo que podría cuadrarlos como una envidia muy grande que tenemos de que quien nos Importa no se lo esté pasando bien con nosotros en un momento dado. No se lo esté pasando bien, o no haga algo con nosotros. Ni más, ni menos, envidia.
He sido muy envidioso, y he tenido razones. Soy envidioso, y probablemente lo seré por mucho tiempo. Envidioso, egoísta, y matao.
Resignación
Cuando te dejan, puede haber dos razones: Que pasen de ti, o que sea lo mejor. En mi caso, ha sido lo último. Desde luego no era lo mejor para mí, pero sí para ella, y eso en cierta forma hace que también sea bueno para mí... Supongo.
Lo que es claro es que si tú no quieres que te dejen, tienes un marrón grande. Que no se te ocurra volver a hablar con ella en mucho tiempo. A mí me ha venido muy bien escucharla prácticamente a diario, pero tengo el gran problema de ser un bocazas, y no dejar de soltar cosas que la hacen daño. Bocazas, envidioso, egoísta, y matao. Con la siguiente me dan un bonus.
"El camello, el León, el niño"
Os acordáis de "El club de la lucha"? Además de una buenísima película, parece ser que también es un libro. Creo que salió antes, pero me enteré de casualidad y tampoco despertó demasiado mi interés.
El caso es que expone algo brutal, me acordé mucho del nihilismo.
"Si murieras ahora, qué sería lo último que querrías hacer?"
Yo tengo claro lo que querría antes de morir. Y también tengo claro que comparar que te dejen con la muerte es algo fuerte. De todos modos... Te sientes de cualquier cosa, menos vivo.
Cuando no te queda nada, pero nada, no tienes nada que perder. No existirá un momento en el que seas tan libre como ese. Tocar fondo es volver a empezar, resurgir de los cimientos. Es el momento de preguntarse qué es lo que realmente quieres hacer, dónde quieres ir, qué quieres ver y qué no quieres perderte.
Resentimiento
Mucho ojo con esto. Es muy fácil llegar a odiar a alguien a quien has querido locamente. Ya sea por dejarte, o porque se haya ido con otro. Me doy asco a mí mismo por haberme visto tentado de odiarla, pero la realidad está donde está. La línea entre el amor y el odio es extremadamente fina.
Comprensión
Asumir cuándo hay que tirar la toalla. Este post, que yo mismo escribí por increíble que parezca, es exactamente la razón por la que me han dejado a mí. Curioso verdad? La vuelta a la tortilla. Y ahora mismo me siento como ella en aquél momento. Lo siento. He sido un mierda muchas veces, pero como aquella... en fin.
Por aquellos días yo tenía la idea de que este tiempo había que aprovecharlo, que éramos jóvenes, que teníamos tiempo para montar una vida juntos... A la hora de la verdad, esto es una montaña de mierda de la que me arrepiento profundamente. Y aunque esto ya está llenísimo de tópicos, no aprecias lo que tienes hasta que lo pierdes. Al menos, no tan intensamente. Echar de menos algo es infinitamente más fácil que disfrutarlo. Putas ironías... En fin, han habido algunos detallitos que se me han clavado más al fondo que escarpias, (Algo imprevisto, muy parecido a lo que cuenta esta chica).
Búsqueda
Y ahora qué voy a hacer? Pues ni puta idea. Hace un rato me preguntaban "Fuera de los estudios y lo de tu ex, qué tal todo?" Y no supe qué contestar. Fuera de eso, no tengo nada más. Y ni siquiera se pueden considerar los estudios como algo que me llene mínimamente. Me he dado cuenta de que aquello que dije el 18 de enero, no lo he cumplido ni por asomo, que me he apoyado demasiado en algo que era demasiado volátil, que consideraba muy sólido, y de hecho lo era, hasta que algo falló. Trágico, simplemente. Siempre he sido demasiado Optimista, y no he calculado bien las cosas, así me ha pasado siempre, que me pilla el toro.
"Qué quieres hacer ahora, Lestat?"
Ahora que mi vida vale una mierda, puedo plantearme hacer lo que quiera.Trágicamente, lo que quiero no es realizable. Optimista, bocazas, envidioso, egoísta, y matao.
Aceptación
Hoy - es el tercer o cuarto día que llevo con este post, no quiero dejarme nada, o casi nada - por primera vez, ha habido un momento, sólo un momento, en el que he conseguido liberarme de toda la mierda que siento por dentro. Ha sido al leer mi post de enero, cuando he entendido exactamente por qué me han dejado, cuáles son las razones que impulsan a hacer unas cosas de estas. El segundo post que he puesto, el de algo inesperado, me ha dado un clavo ardiendo al que agarrarme. Supongo que después de hoy, veo las cosas con otros ojos. Y cuando veo las cosas con otros ojos, es cuando las puedo aceptar mejor.
Superación
Cuando te pasa una cosa así, todo el mundo te dice que debes salir, que hay "más tías que botellines", que hay que olvidarla, unclavo quita a otro clavo, y toda esa serie de mierdas que se dicen siempre. En mi caso había una particularidad que a nadie le importaba. Yo no quiero olvidarme de Ella. Es la parte más importante de mi vida, y por muy conveniente que sea, me gusta recordar todos los buenos momentos. Puede que me haga daño, y que sea revolcarme en mi propia mierda, pero todos aquellos momentos, cada segundo que pasamos juntos, es un momento de mi vida sagrado, que me hizo muy feliz, y que por un lado me saca la sonrisa por haberlo vivido, y una lágrima porque no se repetirán. Habrá muchísimos planes que no llevaremos a cabo, y muchos momentos que no viviremos, muchas sonrisas que no provocaré, y muchos momentos que me perderé. Me perderé su vida, y eso es lo que más me duele. Nunca estaré tan cerca como lo he estado, es algo que me destroza por dentro, que me mata. Las cosas suelen no salir bien. Muchos sueños no se cumplirán.

Emersión
Mi vida, en definitiva, tal como la quería, tal como la veía, ha desaparecido. Es momento de crear una nueva vida, que no voy a querer y no me va a gustar, que muchas veces me preguntaré si podría haber sido mejor.
En cuanto a Ella... La marca, la huella que deja el Primer Amor en una persona es imborrable. Jamás podré olvidar los momentos que he pasado junto a ella. Su sonrisa, su mirada, su voz... Todo lo que conformaba el más fuerte aislamiento del mundo que me rodeaba. Cuando encuentras a alguien único, Único, no lo olvidas nunca.
El Último Viaje. Nos vimos una última vez. Yo quería despedir nuestra relación como se merecía, y ella quería volver a sentirse como se sentía cuando estaba conmigo. Cuando me dijo esto mismo, se me rompió el corazón. Ella me hacía sentir... como Dios. Y ella... también se sentía bien a mi lado. Aunque no se lo note, aunque ella se note tan fría, tan distante... Ha aguantado muchísimo más que yo. Es una Valiente, es... única... Con todo lo que nos hemos querido, con todo lo importante que hemos sido el uno para el otro... No se olvida algo así en tres días. Si le echas muchísima sangre fría, te puede salir medio bien. Pero en cuanto te salte el recuerdo... Este último viaje, estos últimos momentos, eran "lo que podría haber sido de haber estado cerca". Y fue... Glorioso, infinito, muchísimo más de lo que hubiera esperado. Fue mágico. Por unos días, todo era como hubiera deseado que fuera. Y hubo un momento...
"Ojalá pudiera quedarme así contigo para siempre"
Nunca me he sentido como en aquel momento. En ese instante, dejé de ver. Sólo existía Ella, y el resto era blanco. Había calma, no se oía nada. Por un momento, aquél deseo de ambos porque el tiempo se parara, pareció obedecer nuestros pensamientos. Si pudiera describir cómo me sentía en aquél preciso instante... Me sentía... completamente enamorado. Enervado de alegría, entusiasmado con compartir aquél ínfimo, minúsculo espacio de tiempo con esa persona. No importaba el lugar, ni la gente, ni el frío. Sólo siete palabras. Siete palabras para volar.
El último post. El último capítulo de una larga historia. Casi un año y nueve meses, resumidos en unas fotos, en unos posts. Momentos de grandeza, momentos bajos... No la guardo ni la guardaré ningún rencor por nada. Es la mejor persona que conozco, única, única... Mi mejor Amiga, la persona con la que más confianza tengo. He aprendido muchísimo de Ella, con Ella, y gracias a Ella. Me ha cambiado la vida. Y aunque ya no pueda visitar ciertos lugares con ella, en el mismo momento en el que los pise por primera vez estoy seguro de que lo veré como si me acompañara en todo momento. Todos los recuerdos, las fotos, los post... Se hilvanan conformando un cuento mágico para mí, lleno de emociones, sentimientos... Una bellísima e inolvidable historia... Nuestra Historia.
servido por leo
1 comentario
compártelo
Es verano los amigos han terminado los exámenes. Con las notas de la selectividad en el bolsillo, nadie, y digo, nadie ha mencionado ni una palabra de ninguna de ellas. No es que me moleste, ni que me duela, pero está claro que ya puedo decir, como decía un buen amigo mío, y uno de mis filósofos favoritos, que las amistades, tal como fueron, han terminado. He visto como, pétalo a pétalo, han muerto las flores que eran tan importantes para mí. Las he dejado morir, y ellas no intentaron estirar las raíces para encontrar comida. Y mientras, miraba a otro lado.
"Qué pena, qué fue de aquellos momentos tan buenos, de aquellas noches... después de todo eso, no nos queda nada"
"Siempre nos quedará el recuerdo"
El recuerdo... Las marcas que dejaron un glorioso pasado lleno de vida, donde esas flores, mis amigos, eran todo. Sólo puedo deciros, que lo siento mucho. Cada momento que vuelvo a miraros sólo veo cómo os he dejado morir, e intentamos ambos, volver a contemplar vuestro momento más bello. Pero pasó. Nada dorado permanece. Es triste, pero no creo que seamos capaces de volver a ver los pétalos tal como fueron. Aunque.. Nos quedará el recuerdo. Un recuerdo que sólo nosotros tendremos, que no nos quitará nadie, y que sólo nosotros hacemos especiales.
"Todos esos momentos se perderán... Como lágrimas... en la lluvia..."
servido por leo
sin comentarios
compártelo