Era tarde, hacía rato que había llegado del instituto, y estaba en el ordenador mirando el correo. Hacía muchísimo tiempo que Ella no me escribía nada, y era algo que me apenaba mucho. De vez en cuando, miraba los mails antiguos, aquellos en los que me colmaba de palabras bonitas y de vez en cuando me mandaba alguna foto, en las que salía preciosa. Prefería centrarme en las fotos de las primeras veces que quedamos, en las que por fin podíamos estar cerca y besarnos como los dos enamorados que éramos.
Me quedé mirando esas fotos un largo tiempo, recordando la historia más bonita que jamás he conocido. Cada uno de los pasos de nuestra relación, todo lo que habíamos aguantado, aprendido... Habíamos crecido mucho.
En aquellos momentos, el vernos alimentaba nuestros días... Hasta que ella se cansó de que fuera así.
"El día que nos separemos, serás tú quien me deje"
Siempre la decía eso... Y acerté. Y verla seguía alimentando mis días, pero no los suyos. Ella se había olvidado de mí muy rápido, y yo me había dado cuenta de que muy pocas cosas son importantes. Muchas veces, realmente pocas. Ya no tenía una meta a la que llegar.
Y justo me dejó cuando las cosas estaban a punto de ponerse mejor, cuando podría verla más a menudo, cuando podría pasar muchísimo más tiempo cerca de ella...
Justo cuando las cosas iban a empezar a ir bien, fueron mal del todo.

vaya... la verdad es que siempre que me han dicho eso, he acabado dejándolo yo. LLevo unos pocos posts leídos (los que hay hasta la fecha actual) y me gusta tu modo de hacer y expresarte. Lo digo por si me ves por tu web a menudo... me sobra tiempo en la oficina, :P.