Es verano los amigos han terminado los exámenes. Con las notas de la selectividad en el bolsillo, nadie, y digo, nadie ha mencionado ni una palabra de ninguna de ellas. No es que me moleste, ni que me duela, pero está claro que ya puedo decir, como decía un buen amigo mío, y uno de mis filósofos favoritos, que las amistades, tal como fueron, han terminado. He visto como, pétalo a pétalo, han muerto las flores que eran tan importantes para mí. Las he dejado morir, y ellas no intentaron estirar las raíces para encontrar comida. Y mientras, miraba a otro lado.

"Qué pena, qué fue de aquellos momentos tan buenos, de aquellas noches... después de todo eso, no nos queda nada"
"Siempre nos quedará el recuerdo"

El recuerdo... Las marcas que dejaron un glorioso pasado lleno de vida, donde esas flores, mis amigos, eran todo. Sólo puedo deciros, que lo siento mucho. Cada momento que vuelvo a miraros sólo veo cómo os he dejado morir, e intentamos ambos, volver a contemplar vuestro momento más bello. Pero pasó. Nada dorado permanece. Es triste, pero no creo que seamos capaces de volver a ver los pétalos tal como fueron. Aunque.. Nos quedará el recuerdo. Un recuerdo que sólo nosotros tendremos, que no nos quitará nadie, y que sólo nosotros hacemos especiales.

"Todos esos momentos se perderán... Como lágrimas... en la lluvia..."