Al contrario de lo que el título sugiere, no voy a escribir sobre la fiesta taurina, si no sobre la "fiesta" "taurina". Sobre "toros", pero sobre todo, sobre cuernos. La gente se acuerda de lo de éste post? Pues bien, la volví a joder.

La volví a joder el día que pensé que la persona que yo más quiero hacía tonteos. Gastaba "bromas" que para mí estaban salidas de tono. Bromitas, juegos, al fin y al cabo yo lo veía como un tonteo.
Si la broma la hiciese alguien y ella la siguiese, no es bueno, pero es peor a que la broma la haga ella. Y no una bromita, no, una broma fuerte. Y qué hacer cuando ésta noche llame, feliz por un día de pasarlo bien con las amigas?
Y es peor, porque el día que la preguntas dice que no pasa nada, que es por el contexto, que es cosa tuya. Es fuerte cuando te enteras que es mentira, que ves otra que la provoca ella, que es algo fuerte de cojones y que tú no puedes hacer nada. Cuando suene el teléfono puedes hacer dos cosas. La primera, mentir. La segunda, mentir hasta que revientes y se lo sueltes todo, metiéndote en un lío de cojones.

Me doy una semana.