Hace un rato, en la tele, estaba viendo una peli cuando llegaron los anuncios. Fui al baño, a la cocina, cené, bebí algo, vine, hablé un poquitín, y volví. Aún quedaron tres o cuatro anuncios antes de volver a poner la peli. Y ví uno que me hizo gracia. Al parecer la revista FHM este mes regala una "guía para ligar". Es curioso porque al instante se me ocurrió: "Qué efectividad tendrá ésa guía? Quién la habrá escrito? Desde luego, debe ser alguien que debe conocer a las mujeres al 100%, y no se le ha escapado ninguna." Y es un hecho que ningún hombre ha evolucionado hasta el extremo de poder comprender a una mujer. NADIE NUNCA en TODA la historia. No sé, yo soy de ésos pringaos que creen (o creía) en que las mujeres son ésa delicada flor que debe tratarse con mimos y ternura, que cada una es un mundo y sólo buscan a su príncipe azul. Desde hace pocos años para acá, he descubierto que la realidad es bien distinta. Puede que porque no existen, o porque se esconden muy bien, ésos príncipes no salen de marcha. Ellas, por tanto, no les encuentran, y se desengañan. Por lo que, como parece normal, empiezan a piyar al que más las gusta, que suele ser, el tocho de la disco. Es por ésto que el tocho es un chulo que tiene mucha experiencia con las pivas, se lía con esta o aquella, y luego las deja tiradas, lo que supongo provoca en ellas cierta sed de venganza hacia los tíos, por lo que se lía con uno o con otro sin importarla lo demás. Por eso las niñas románticas desaparecen, como en su día desaparecieron los príncipes azules, convirtiéndose en cazadores, con un éxito más o menos alto. Ello les lleva a creerse los amos, y a escribir guías para ligar, como apiadándose de las almas cándidas de los otros tíos.
Como decía, cada mujer es un mundo. No es una frase mía pero es tan extendida que no se puede poner como cita. Si cada mujer es un mundo, cómo puede hacerse una guía para ligar? Debería ser una guía para ligar por cada chica que hay en el mundo. Y aún de éso, seguiría siendo tan amplio y tan grande y complejo, que si lo acabaramos de leer, poco probable, No entenderíamos nada, y ni siquiera nos acordaríamos del principio.
Yo no soy ningún Dandi, pero creo que lo mejor para aprender cómo estar cerca de alguien, es dejar que ése alguien te lo enseñe.