Cuando conocemos a alguien, y nos llevamos bien, empezamos a creer en ésa persona
Y a tener una ilusión sobre élla, y nos involucramos en ésa ilusión...
...cuando dejamos de creer, destruimos la ilusión, y a nosotros con élla...

Parece que la gente, con el paso del tiempo tiende a creer que las cosas cambian. No con los que están lejos, si no con los que están cerca. Aunque también con los que están lejos, qué carajo, siempre hay alguien que siente la llamada del orgullo. "Si ellos no lo hacen, no lo voy a hacer yo!". Es un tema jodido, por qué si yo hago algo, no lo hacen luego conmigo? Es la pregunta que uno se hace. Pero realmente, por qué debemos esperar que alguien haga algo en recompensapor lo que nosotros hagamos? No se supone que entre dos amigos, tú haces lo que puedes porque la otra persona se sienta bien contigo, no haces las cosas para que la otra persona haga también cosas por tí. Se tiene detalles porque sí, porque dá la gana, para que el otro se sienta bien. Se tienen porque se aprecia a la otra persona, y si no se tienen, a lo mejor es porque se tienen razones para no hacerlo, todo hay que pensarlo, o no?
Tampoco se pueden estar teniendo detalles todos los días, todo el rato. Lo bonito de la escasez, es que cuando llega, llega dentro. No podemos entristecernos porque alguien no nos llame, o no nos cuente cosas, no significa que nosotros debamos dejar de hacerlo.
Pero NO se nos puede olvidar que si nos dejan, es por algo. Puede que por nuestro comportamiento, cosa que es la más probable, o por algo que hayamos hecho, y que haya jodido. Es un buen tema de reflexión.

En cuanto a la adversidad, dificilmente la soportarías
si no tuvieras un amigo que sufriese por ti más que tu mismo.

Marco Tulio Cicerón. (106-43 A.C.) Escritor, orador y político romano.